Pruebas de la existencia de los Tuneles

murallas saqsaywaman

Francisco Rueda, Juan Hinojosa y Antonio Orué (1624)

En 1624, tres hombres, Francisco Rueda, Juan Hinojosa y Antonio Orué, entraron en la Chinkana Grande (galería) por la parte de Saqsaywaman. Su intento despertó enorme expectación en Cusco y fueron muchos los curiosos que les acompañaron hasta el lugar. Se ataron al extremo de una larga cuerda y el otro lo dejaron al cuidado de los testigos. Desaparecieron en el interior y nunca más volvió a saberse de ellos.

Dos estudiantes (Siglo XVIII)

No hubo otro intento hasta principios del siglo XVIII. En esa ocasión fueron dos estudiantes los que acometieron la empresa. Uno de ellos desapareció en el laberinto de túneles, pero el otro consiguió su propósito. Cuando, habiendo pasado diez días desde que ambos entraran en la Chinkana Grande y se les daba por desaparecidos, unos desesperados golpes tras uno de los retablos (trampillas de maderas) existentes en la iglesia de Santo Domingo (Koricancha), llamaron la atención de quienes estaban en ese momento en el templo.

Se abrió el retablo y de allí salió el estudiante con ojos extraviados y manos destrozadas. Fue a través del famoso túnel que une el Koricancha con Saqsaywaman por el cual pudo llegar hasta un subterráneo de la iglesia. En su recorrido había pasado por una de las cámaras donde estaba depositado el tesoro de los incas, ya que en una de sus manos agarraba con fuerza una mazorca de oro, que los monjes posteriormente fundieron celosamente para hacer una corona a la virgen.

Nota: ver Javier Sierra - choclo de oro - corona del niño y de la virgen

Equipo de espeólogos (1923)

La primera intentativa científica la realiza en 1923 un equipo de espeleólogos colaborando con la Universidad de San Marcos de Lima. Penetran en los túneles trapezoidales por una entrada en Saqsaywamán, realizando mediciones en las grietas subterráneas y avanzando en dirección al litoral. Después de algunos días, los miembros de la expedición que habían permanecido en la entrada de los túneles perdieron contacto con los que habían avanzado tierra adentro y no hubo ninguna comunicación entre ellos durante doce días. Pasado este tiempo apareció milagrosamente uno de los exploradores en pésimas condiciones físicas. Los relatos que refirió, dejaron estupefactos a los testigos: habló de interminables laberintos y de terribles obstáculos, y sus descripciones fueron de tal naturaleza que sus propios colegas decidieron silenciarlas para que no se pensara que el pobre hombre se había convertido en un demente. Sus compañeros nunca regresaron y el caso quedó archivado en el anonimato.

Hubo luego otras víctimas de tan peligrosos subterráneos, hasta el punto que en el año 1927 el Prefecto del Cusco ordenó su cierre. Las Fuerzas Armadas peruanas se encargaron de sellar aquella chinkana e impedir el paso de los curiosos. La boca de acceso a la Chinkana Grande fue dinamitada y condenada con un muro de piedras para evitar nuevos intentos de penetrar en ella.

Anselm Pi Rambla (1982)

Entre los años 1982 a 1983, Anselm Pi Rambla y su equipo Bohic Ruz Explorer, realizaban un periplo de investigación y exploración arqueológica, antropológica y ecológica por diferentes zonas del Perú colaborando con el Gobierno del arquitecto Belaunde Terry. Encontrándose en Cusco realizando filmaciones en Saqsaywaman, Pi Rambla, por una suerte del destino, comprobó de primera mano la existencia de la Chinkana gracias al Prior del Convento de Santo Domingo de aquel entonces:

" ...... en el mes de Octubre del año 1982 visité al Prior del Convento de Santo Domingo con Francisco Serrat, para preguntarle al Prior, sobre la leyenda de la chinkana y si los dominicos tenían pruebas de su existencia. Enseñamos nuestras credenciales del Gobierno del Perú, y mi sorpresa fue grande al contestarnos que si, que la chinkana existía y que él sabía el lugar de acceso, pero que este lugar habia estado cerrado durante 40 años y que él nunca había entrado.

Nos llevó a la Sala Magna de la Iglesia y en uno de los laterales existía un pequeño altar encima de un suelo de madera. Retiramos el altar y una alfombra que había debajo y pudimos observar una trampilla también de madera que se confundía con el mismo suelo. Abrimos la trampilla y bajamos por unas escaleras que conducían a una cripta de la época colonial. A mano izquierda se encontraba la entrada de un túnel totalmente tapiada con mampostería de ladrillo rojo. Varios de estos ladrillos estaban sueltos y retiramos algunos de ellos y efectivamente pudimos comprobar con una potente linterna la existencia de un enorme túnel de construcción inca. Sus paredes eran de piedra andesita rectangular muy bien trabajadas (como los templos de arriba) de juntas ajustadas y el techo de lajas lisas de unos 2 metros de largo perfectamente ensambladas unas con otras, realmente una construcción espectacular.

tunel y cripta

El túnel tenía que ser muy largo ya que la luz de la linterna se perdía en la oscuridad. El Prior nos aseguró que este túnel era la entrada a la famosa Chinkana de la que hablaban todas las leyendas y que conectaba con Saqsaywaman. Le pedimos permiso para derribar el muro de ladrillos de manpostería y hacer una investigación a fondo del túnel con el resto del equipo de exploración que en estos momentos se encontraba realizando filmaciones en Saqsaywaman. Me sorprendió la reacción del Prior ya que se negó con rotundidad a que hiciésemos una exploración más allá de ese lugar.
Sus palabras fueron: ya han visto ustedes demasiado, son privilegiados en ver lo que les he enseñado y ni con permisos del gobierno les dejaré entrar en ese lugar ya que es muy peligroso. Fué muy frustrante la reacción inesperada del Prior, ya que no comprendimos muy bien porqué pues nos había enseñado todo este secreto. Pienso que en aquel momento se asustó y se arrepintió de habernos enseñado todo aquello. Además no pudimos tomar ninguna fotografía ya que no habiamos venido al Convento con ninguna cámara fotografíca. De todo lo sucedido pasamos un informe al Gobierno de Belaunde Terry a través del Viceministro de Turismo Héctor Gadea Rubio.

Este suceso fue uno de los principales motivos que años más tarde, Anselm Pi Rambla con su equipo Bohic Ruz Explorer, iniciase un proyecto de investigación con el Gobierno del Perú (Proyecto Koricancha, 2000) para explorar y descubrir este secreto tan importante y tan bien guardado.”

Entrevista Anselm Pi Rambla prueba existencia de la chinkana

Entrevista a Anselm Pi Rambla donde relata la existencia del túnel que une Koricancha con Saqsaywaman y que él mismo en el año 1982 pudo entrar en la zona donde se encontraba y verlo con sus propios ojos, acompañado del Prior del Convento de Santo Domingo de aquel entonces, y que posteriormente fue tapado por la misma Orden de los Dominicos.

Javier Sierra (1994)

En Marzo de 1994, el periodísta e investigador Javier Sierra, obtuvo nuevos datos de la existencia del túnel a través del Prior del Convento de Santo Domingo, Padre Benigno Gamarra:

"El terremoto que asoló Cusco en 1950 nos obligó a cerrar la entrada del túnel para consolidar aún más los cimientos de la iglesia. Pero no se perdió todo con ese cierre ya que, según pude averiguar durante mis años de estudiante aquí, y más recientemente como Prior, el túnel cumplía una función muy especial" (Padre Benigno Gamarra).

El Choclo de oro

Su entrevista con el Prior le deparo importantes sorpresas que no había previsto:

"El Padre Benigno Gamarra, recién nombrado prior del lugar, me citó una de aquellas madrugadas para mostrarme algo que había guardado en secreto hasta hoy. Lo recuerdo bien. El padre me recibió en su despacho poco antes del amanecer del 21 de marzo para resolver el misterio del choclo de oro. Se lo contaré sólo a usted. Le dejaré tomar fotografías y preguntar sólo con una condición -advirtió el prior-: que no revele lo que voy a decirle hasta que yo no esté aquí. Acepté.
Gamarra desenvolvió entonces sobre la mesa de su despacho un hatillo en el que se guardaban dos elaboradas coronas de oro con incrustaciones. El choclo por el que usted preguntaba fue fundido poco después de la muerte del estudiante. Y con el oro que obtuvimos, mis predecesores elaboraron estas coronas para la Virgen y el Niño que tenemos en la iglesia. ¿Y por qué no están en la iglesia, con las imágenes para las que fueron fundidas?, le pregunté mientras admiraba el oro gastado de aquellas joyas. Hace ya mucho que las escondimos, para no despertar la ambición de los buscadores de tesoros"
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corona de la virgen coronas de la virgen y el niño (foto javier sierra)

Prior Padre Benigno Gamarra (1999)

El 12 de Febrero de 1999, Anselm Pi Rambla y Francisco Serrat (antiguo mimbro y ex-capitán del barco Bohic Ruz), se reunían con el Prior del Convento de Santo Domingo, Padre Benigno Gamarra, para hablar sobre la existencia del túnel (chinkana) existente dentro de la iglesia que une el Koricancha con Saqsaywaman. Este encuentro fue el comienzo de la iniciación de lo que después sería el PROYECTO KORICANCHA.

Pi Rambla le explicó al Padre Gamarra la experiencia que tuvo él y Francisco Serrat en el año 1982 con el prior del Convento de aquél entonces, cuando entraron por una trampilla de madera existente en un lateral de la iglesia que comunicaba a una cripta colonial dónde estaba la entrada a la famosa chinkana, una zona que había estado cerrada durante más de 40 años.
Le preguntaron al Padre Gamarra si conocía esa trampilla de la iglesia donde penetraron ya que después de los 17 años transcurridos no se acordaban de su emplazamiento exacto dentro de la iglesia y su respuesta fue que él personalmente no conocía ese lugar, que solamente tenía noticias de que en el año 1950 con el terremoto que asoló Cusco en todo el Convento se hicieron obras de restauración y seguramente habían tapiado la entrada.

Entonces acordaron analizar de nuevo este lugar y fueron a la iglesia con el Padre el domingo 14 de Febrero, día en que la iglesia estaba totalmente cerrada al público. Ayudados por una palanca de hierro y un pico abrieron las 4 únicas trampillas de madera existentes en el suelo de la iglesia, y la sorpresa fue grande ya que ninguna de ellas era el lugar donde penetraron en el año 1982 con el antiguo Prior. La trampilla que entraron en aquel entonces había desaparecido y no pudieron encontrar la cripta en que ellos bajaron que conectaba con el túnel (chinkana) deduciendo que durante estos años los dominicos habían tapado esta entrada por alguna u otra razón. Incluso el suelo de madera que existía entonces había sido cambiado por un suelo con baldosas.

anselm pi rambla en trampilla

Después de esta inspección preliminar, el Padre Gamarra nos comentó que por lo que él sabía efectivamente esta chinkana existía tal como nosotros decíamos, aunque en estos momentos no pudiesemos encontrar la entrada por estar escondida y, que él como prior, conocía parte de su historia. Nos comentó que todos los priores del Convento transmitían a su sucesor este secreto y lo que en ella se escondía. Seguidamente nos pasó a detallar esta historia que fuera del Convento nadie conocía:

"En 1940, un hermano dominico entró dentro de la chinkana con el campanero de la iglesia, un hombre sumamente pobre que conocía el lugar de acceso al túnel que había permanecido oculto dentro de la iglesia desde hacía muchos años. Entraron por el gran corredor y caminaron aproximadamente un kilómetro y medio por el subsuelo del Cusco, hasta llegar a una cámara debajo de las murallas de Saqsaywaman en donde estaba parte del oro de los incas. El hermano observó cantidad de piezas de oro y plata así como las famosas estatuas de los soberanos incas. El dominico le dijo al campanero que no tocase nada y que el suceso permaneciese en secreto dentro de la comunidad de religiosos del convento. Se marcharon y según nos explicó el Padre Gamarra, al cabo de unos 10 años este hermano falleció. Antes de morir transmitió al Prior de aquella época el emplazamiento del túnel secreto de la iglesia, transmitiéndose desde entonces oralmente este relato solamente a los priores del Convento".

Comentó que este relato se lo transmitió el anterior Prior, que desgraciadamente él no sabía el emplazamiento del lugar del túnel pero que no tenía ningún inconveniente en que se analizase este secreto, solamente tenía miedo en que si se descubriese la Chinkana, el Instituto Nacional de Cultura del Cusco haría todo lo posible para que los dominicos se fuesen del Convento, con la posibilidad de que Santo Domingo dejase de existir en un futuro.

En la reunión mantenida se propuso hacer un proyecto de investigación y apertura de la Chinkana con el Gobierno del Perú, el Convento de Santo Domingo y nuestra sociedad Bohic Ruz Explorer. Se acordó que la condición indispensable era que el mismo Presidente del país garantizase el cumplimiento de todos los acuerdos y otorgase las suficientes garantías a los dominicos y su Convento. Fué el principio del PROYECTO KORICANCHA.

Entrevista al Prior del Convento de Santo Domingo Padre Benigno Gamarra por Anselm Pi Rambla

Anselm Pi Rambla entrevista al Prior del Convento de Santo Domingo, Padre Benigno Gamarra, sobre la existencia de la realidad de los túneles y del famoso "choclo de oro" que recogió el estudiante dentro de los túneles y que luego los padres Dominicos lo fundieron para hacer una corona a la virgen.